¡Hola! El cuidado de nuestra piel requiere de prestar atención a cada uno de los productos que utilizamos en la rutina de higiene… Si bien es cierto que el mercado ofrece millones de opciones de jabones para limpiarnos, muchos contienen químicos que a lo largo del tiempo, pueden afectar nuestra salud.

¡Hoy te enseñaré la preparación de un maravilloso jabón casero que no solamente brindará beneficios a tu piel, también aportará un granito de arena para el cuidado del medio ambiente y por si fuera poco, resulta súper económico!

¡Haz tu propio jabón casero con aceite reciclado!

El Jabón de Castilla es un jabón que se fabricó durante los dominios de la Corona de Castilla y se popularizó durante los siglos XV a XVIII porque se exportaba a gran parte de Europa y América. Hoy en día, resulta una preparación maravillosa para reducir el uso de jabones con demasiados químicos y por eso te diré todo lo que necesitas saber para hacerlo desde la comodidad de tu casa.

Ingredientes:  

  •  1 litro de aceite de oliva reciclado
  • 1 litro de agua
  • 200 g de sosa cáustica en escamas (ten en cuenta que el nombre puede variar en algunos países)
  • Vinagre de vino

Materiales:

  • Recipiente ancho de plástico o cristal
  • Paleta de madera
  • Molde que no sea metálico
  • Papel de cocina
  • Elementos de protección personal (mangas largas, guantes, mascarilla, gafas protectoras)

Es muy importante que protejas tu piel durante la preparación y en caso de algún incidente, lava bien la zona con vinagre para neutralizar y luego utiliza abundante agua.

Elaboración:

Antes de comenzar lo más importante es que te asegures de estar debidamente protegido para mantenerte seguro durante la preparación altamente corrosiva. En la medida de lo posible, evita cualquier salpicadura a la piel, prepáralo en un lugar donde corra el aire libre y haz tu mayor esfuerzo para no respirar los vapores.

Paso #1: Una vez que estés en un lugar cómodo, vierte el litro de agua en el recipiente que hayas elegido.

Paso #2: Con cuidado y atención, comienza a verter despacio la sosa cáustica en el agua. Sácale provecho al largo de la paleta de madera y estira los brazos para que no te acerques demasiado al recipiente.

¡De inmediato comenzarás a percibir fuertes vapores tóxicos y altas temperaturas, cuidado!

Paso #3: Una vez la preparación llegue a su punto de ebullición natural, déjalo enfriar hasta que alcance los 40°. Si no tienes termómetro de cristal, calcula que estará listo cuando el recipiente esté caliente pero no queme.

Paso #4: Mientras la preparación se enfría, filtra el aceite de oliva reciclado que utilizarás y luego caliéntalo a 40° aproximadamente.

Paso #5: Una vez que ambas preparaciones alcancen la temperatura deseada, comienza a verter el aceite al recipiente con agua y sosa. Remueve con paciencia durante 30-40 minutos manteniendo la misma dirección.

¡Con el transcurso del tiempo la preparación comenzará a tomar una textura homogénea parecida a la mayonesa, poco a poco el color se verá más blanqueado!

Paso #6: Cuando la mezcla se vea totalmente homogénea, colocála en el molde y deja reposar durante 24 horas al aire libre.

Paso#7: Después de las 24 horas en reposo, desmolda la preparación y comienza a cortar las pastillas de jabón según prefieras. Finalmente, envuelve cada pastilla en papel de cocina.

Paso #8: Para mayor seguridad, guarda las pastillas preparadas durante un mes entero y cuando transcurra el tiempo comienza a utilizar tu nuevo maravilloso jabón casero.

Dicho jabón puede servir para la rutina de limpieza personal y también como detergente para la ropa, puedes rayarlo para utilizarlo en la lavadora ¡Te aseguro que una vez que lo pruebes por primera vez, querrás hacer muchísimos más!